La colaboración institucional impulsa el éxito de las políticas públicas en el sector agroalimentario

La colaboración institucional impulsa el éxito de las políticas públicas en el sector agroalimentario

La cooperación entre instituciones públicas se consolida como una de las claves para el éxito de las políticas de transformación del sector agroalimentario. Así lo destacó el director general de EOI, Diego Crescente, durante la jornada informativa celebrada el pasado 23 de abril, al afirmar que “los mejores resultados de las políticas públicas llegan cuando las instituciones trabajan juntas con un objetivo compartido”.

Los datos respaldan esta afirmación. Cuando en 2022 se puso en marcha el primer paquete de ayudas del Plan Estratégico de la PAC destinado a impulsar la digitalización del sector, la acogida fue limitada. Sin embargo, en la convocatoria de 2026 la demanda supera ya en más de un 150 % el presupuesto disponible y el número de solicitudes se ha multiplicado por más de veinte.

Este incremento refleja la creciente confianza del sector en unas políticas públicas que no solo ofrecen financiación, sino también acompañamiento técnico y estratégico durante el proceso. En este ámbito, EOI desempeña un papel activo junto al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), contribuyendo al desarrollo de un modelo de colaboración que ha demostrado su eficacia y potencial de crecimiento.

Las convocatorias vinculadas a la Intervención 7201 del PEPAC representan una apuesta estructural del MAPA para abordar algunos de los principales retos del sector agroalimentario:

  • Impulsar la digitalización y reducir la brecha tecnológica entre explotaciones, territorios y tamaños de empresa, incorporando herramientas de Industria 4.0 en toda la cadena agroalimentaria.
  • Favorecer la igualdad de género, reforzando la visibilidad y el papel estratégico de mujeres agricultoras, ganaderas, forestales, técnicas y emprendedoras rurales.
  • Promover una sostenibilidad integral, desde el punto de vista medioambiental, económico y social, mediante proyectos capaces de generar empleo de calidad, fijar población y construir cadenas de valor más resilientes.
  • Facilitar el relevo generacional, apoyando a nuevas generaciones que apuestan por el sector agroalimentario como proyecto profesional y de futuro.

Aunque aún quedan desafíos por afrontar, las instituciones implicadas consideran que la evolución de estas convocatorias confirma que la dirección emprendida es la adecuada.